Una tarde llegué del trabajo tan saturada que decidí tomarme la tarde libre sin mirar nada e irme con mi compi de piso que tampoco trabajaba a la playa. Necesitaba meter la cabeza debajo del agua fría y desconectar. Así que nos fuimos a Maroubra.
Maroubra Beach está un poco después de Coogee, la playa hasta la que llegué por el paseo de la costa, y la verdad es que ese día estaba preciosa. Había muchísimo oleaje y el mar estaba lleno de surfistas de todas las edades.
Me sorprendió mucho la cultura de mar y surf que tienen aquí. Un padre con su hijo de tres años subido a la tabla metiéndose dentro de esas olas gigantes, o niños de 8 años solos que bajaban a surfear como si bajasen a jugar al parque... (sin que sus madres los vigilasen desde la ventana)
Todo era muy normal, están tan acostumbrados... a mi me fascina ver como surfea la gente y la verdad que en esa playa me entraron muchas ganas de apuntarme a unas clases y aprender.








No hay comentarios:
Publicar un comentario