La ciudad estaba preciosa. El primer día que se inauguraba, decidimos ir a ver la parte de la Opera House, ya que nos parecía el edificio más emblemático y nos hacía mucha ilusión verla decorada con mil luces. Las proyecciones empezaban a las 6 de la tarde y duraban hasta las 11 aproximadamente.
Llegamos sobre las 7 y eso ya estaba a rebosar de gente.
En la zona de Circular Quay había un edificio, donde estaban proyectando una película de dibujos animados y un montón de gente sentada en el suelo viéndola. Nosotras nos quedamos embobadas por unos minutos, ya que impresionaba ver todas esas imágenes moviéndose a través del edificio.
Llegamos a la zona de la Opera y la verdad que no defraudó, estaba preciosa. En general toda las vistas desde allí. El puente, el museo, los edificios altos que cambiaban de colores. Precioso.
Durante los otros días disfrutamos de más puntos del Vivid, como en Darling Harbour, dónde hacían una proyección con un dragón que soltaba fuego, y terminaba con unos fuegos artificiales. Y también la zona del Botanic Garden dónde habían construido una especie de cúpula enorme llena de florecillas amarillas.
En general todo estaba tan bonito, y para mi fue una cosa taaaaan diferente. Nunca había visto algo así, y menos como un festival por todas partes. Me gustó que durase tanto, porque así pudimos disfrutar diferentes días de distintos rinconcitos de la ciudad.
Las fotos no son las mejores del mundo, ya que había siempre tantísima gente que era casi imposible sacar fotos buenas, sin que apareciese la cabeza o el móvil de otra persona en la pantalla.











No hay comentarios:
Publicar un comentario