El domingo después del trabajo fui con una de mis compis del
hotel (la que me está haciendo el training) al jardín botánico cargaditas de
comida para pájaros.
A ella al parecer le encanta alimentar a los animales y los
pájaros en general. Yo realmente no es que sea muy fan de los pájaros… me dan
un poco de miedo en general los animales que vuelan porque siento que me pueden
atacar y no los puedo controlar (pequeño trauma infantil tras ver la escena de
la peli de Hitchock de la chica en la barca en medio del lago… lo confieso)
El caso es que llegamos a los jardines y nos costó un poco
encontrar algún pajarillo, y mientras estábamos merendando sentadas en el campo
vimos como llegaban dos cacatúas al árbol de enfrente.
Era nuestra oportunidad,
cogimos la comida y se la tiramos hacia el árbol para que la viesen, y
funcionó. Bajaron las dos rápidamente a comer la comida que habíamos tirado, y
no sé cómo pero en menos de diez segundos empezaron a llegar cacatúas de todas
partes… No entiendo cómo se enteraron si es que se lo transmiten las unas a las
otras o lo huelen o qué, pero el caso es que en un abrir y cerrar de ojos nos
vimos rodeadas de cacatúas y palomas que venían hacia ti con ese movimiento de
cuello tan siniestro pidiéndote que les tirases lo que tenías en la mano.
Estaba completamente aterrorizada, si son muy monas, pero
no. Tantas, tan juntas, tan agobiantes, haciendo ruido, peleándose unas con las
otras por la comida… ¡un estrés!
Mi compañera estaba encantada, incluso les daba de comer con
la mano. Yo lo intenté con algunas, pero tras dos veces que se me subieron a la
espalda y a la cabeza desistí. Me dediqué a sacarles fotos y le dejé lo de
alimentarlas a ella...
Un poco más tarde encontramos unos loritos de colores monísimos, que aquí los llaman
"rainbow lorikeet" estos ya me daban algo más de confianza, e incluso tuve alguno en la cabeza y apoyado en mi mano mientras le daba de comer.
Y así terminó un día diferente, aterrador pero muuuuuy divertido












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