sábado, 30 de abril de 2016

Cambios y planes

Es asombroso (incluso un poco aterrador) lo rápido que pasa el tiempo... Sin darme cuenta han pasado casi dos meses y medio desde que llegué, y en todo este período he hecho muchísimas cosas, vivido experiencias nuevas y han cambiado algunas cosillas en cuánto al tema laboral.

Estuve desde la primera semana trabajando en un Holiday Inn, en recepción, ya que es el puesto en el que tengo más años de experiencia. Sin embargo parece que eso en lugar de ser un punto a favor fue un punto en contra. 

Siempre me ha encantado el trato al cliente, cuidar de las personas que eligen tu hotel para venir a descansar, disfrutar y formar parte de su experiencia. 

Pero aquí era diferente, muy parecido a la sensación que tuve cuando trabajé en Londres. Clientes que vienen por negocios y que no quieren hablar con la recepcionista de turno (nunca mejor dicho...) sólo quieren que les des las llaves de la habitación e irse a seguir trabajando. O otro tipo muy particular, gente con mucho dinero, pero que viene de países muy pobres, y están acostumbrados a tratar a la gente que los atiende como a criados que trabajan para ellos. Gente que tras pedirte algo utiliza "quick, quick, quick" en lugar del "please" que le correspondería...

Me notaba muy gruñona en el trabajo. Después de 4 años trabajando en recepciones de distintos países, simplemente no me apetecía... No quería lidiar con problemas del tipo "disculpe señor, pero no tenemos su reserva en nuestro sistema" "perdone, pero no tenemos más habitaciones con dos camas" "lo siento mucho, pero estas son las únicas vistas que tenemos disponibles en este momento" (y sus posteriores gritos)




He aprendido muchas cosas como recepcionista y me he enfrentado a todo tipo de situaciones, como por ejemplo, tener que ir a comprobar si un cliente estaba muerto (por suerte, no estaba muerto estaba de parranda, como en la canción, o por lo menos de post-parranda) y sé que he adquirido habilidades y competencias muy buenas que me van a servir mucho en la vida, tanto personal, como profesional. Pero también he aprendido, que no es a lo que me quiero dedicar en el futuro, y que estando en un país como éste, no tenía que estar en un trabajo, donde todo el tiempo la energía era muy negativa. 

Y así fue, que en la vida todo fluye, y me salió una entrevista en ZARA (bendito Amancio, acogedor de todos los españoles perdidos por el mundo) y me llamaron para empezar a trabajar con ellos en el almacén a jornada completa, lo cual está muy bien porque sé los ingresos fijos que tengo cada mes y un fin de semana largo incluido para poder hacer excursiones, y planes...


Y hablando de planes... este último mes de abril he estado más tranquilita, sin hacer tantas cosas, porque tenía que ahorrar un poco de dinero para mis primeras vacaciones y viaje largo... ¡TAILANDIA! y es que en cosa de dos días me marcho para allí a disfrutar de quince días de lugares, paisajes y aventuras increíbles, y lo mejor, a reencontrarme con alguien muy especial que me cuida mucho desde España.

No puedo tener más ganas :)

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