viernes, 4 de marzo de 2016

Y por fin... PLAYA (Bondi to Coogee Coast Walk)

El lunes 29 empecé a trabajar, la verdad es que estoy bastante cómoda, los compañeros parecen muy simpáticos y voy cogiendo bastante rápido las cosas (ayuda mucho haber trabajado en Londres con el mismo programa hotelero que ahora).

Lo único malo... ¡el horario! Estas dos primeras semanas tengo turno de mañana y empiezo a las 7 con lo cual tengo que levantarme sobre las 6, debería estar prohibido despertarse a esa hora, cuando todavía es de noche y no soy ni un cuarto de persona. Menos mal que de momento vivo al lado del hotel y no tengo que madrugar más, ¡si no no se que sería de mi!

Ayer (jueves) ha sido mi primer día libre y aproveché que hacía un día estupendo para hacer una cosa que echaba de menos, ¡ir a la la playa! Me chifla la playa, el olor del mar, los sonidos, el tacto de la arena finita... Y la verdad es que viviendo en Calpe me había acostumbrado a tener la playa a diez metros (qué rápido se acostumbra uno a lo bueno...) y tenía muchísimas ganas de ver como eran las playas de aquí.




Así que por la mañana temprano cogí un bus al lado de casa y me fui hasta Bondi Beach, una de las playas más grandes y famosas de Sydney, con idea de aprovechar un ratito y además hacer un paseillo que va todo por la costa hasta llegar a otra de las playas más conocidas, Coogee.

Nada más bajarme del bus todo empezó a llamarme la atención, ¡qué cantidad de gente guapa! Todo el mundo estaba cachas, por el paseo toda la gente estaba haciendo deporte, incluso había como una reunión de mamás con sus bebés haciendo pilates... Y yo con una bolsa de patatas fritas en la mochila ¡que mal me estaban haciendo sentir todos!

La playa de Bondi es verdaderamente grande, y estaba bastante llena de gente, sobre todo mucho surfista, porque cierto es que había unas olas considerables. Confieso que cuando me metí en el agua por primera vez no podía dejar de pensar en otra cosa que no fuesen tiburones, pero con cada baño se me fue pasando la tontería. Me tranquilizaba bastante que cada poco rato pasase un helicóptero que aunque no lo se a ciencia cierta yo confío en que estuviesen vigilando...


Había echado tanto de menos la playa, que me quedé unas cuatro horas allí disfrutando, una de las sensaciones que más me gusta en esta vida, es cuando sales del agua empapada y notas como el sol empieza a secarte gotita a gotita, ¡qué gustazo! y lo disfruté mucho.

A pesar de haberme echado un montón de crema factor 50 (mamá, te prometo que me eché muuuucha crema) me achicharré como un pollo, y es que el sol de aquí abrasa, tanto que puedes notarlo... Yo cada media hora tenía que meterme en el agua porque era insoportable la sensación de calor.

Tras unas horillas allí decidí ponerme en marcha si quería hacer el paseo, ya que me esperaban 6 km de caminata. Así que allá me fui, y a pesar de acabar muerta de cansancio, valió la pena.

En el camino, además de unos paisajes de acantilados preciosos, con el mar chocando con mucha fuerza contra las rocas, también te encuentras con tres playas más antes de llegar al destino final (Tamarama, Bronte y Clovelly Beach) además de un cementerio precioso (lo sé, cementerio y precioso no pegan en la misma frase, pero prometo que es muy bonito)

Y una vez que llegué a Coogee (agotada, porque yo no estoy tan en forma como los ciudadanos del paseo de Bondi) me di un último baño para culminar un día perfecto y quitarme el mono de playa hasta que tenga oportunidad de volver a explorar la costa de Sydney.









(Bondi Beach)


(Coogee)


(Bronte Beach)






3 comentarios:

  1. Pedazo playas...con el frío q hace aquí!dan ganas d hacer un agujero y aparecer al otro lado del planeta

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  2. Pedazo playas...con el frío q hace aquí!dan ganas d hacer un agujero y aparecer al otro lado del planeta

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  3. Que linda mi ahijada al otro lado del mundo¡¡¡¡

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